En los últimos días, el nombre Rincón Bay ha
vuelto a escucharse con fuerza en Samaná. Se menciona en conversaciones de
calle, en publicaciones de redes sociales y en declaraciones oficiales que
hablan de grandes inversiones, de desarrollo, de futuro. Cuando algo de esta
magnitud comienza a sonar con tanta insistencia, uno siente la responsabilidad
de detenerse, mirar con calma y preguntar con respeto, pero con firmeza.
Rincón Bay se presenta como un proyecto turístico–inmobiliario de gran escala en la zona de Playa Rincón, en Las Galeras, uno de los espacios naturales más valiosos que tiene la República Dominicana. Un lugar que no necesita adornos para ser extraordinario y que, precisamente por eso, exige un nivel mayor de cuidado, información y transparencia cuando se habla de intervenirlo.


















