La travesía de un
grano que transformó montañas, puertos y memorias desde el siglo XVII.
Por: Rafael Enrique Correa
Comunicador y Director de La Revista Chocolate
La niebla sube, el telón
se abre
La niebla envuelve la montaña como el aroma de un café
recién servido, impregnando cada rincón con su esencia delicada.
Estás en Samaná, en lo alto, donde el aire es casi agua y la vista se desdibuja
en blanco. Frente a ti, una taza humeante. Detrás de ella, una historia de casi
300 años en suelo dominicano… y muchos siglos más antes de llegar aquí.
Pero hoy no estás simplemente tomando café.
Estás en primera fila, como en una sala de cine.
Delante de tus ojos se va a proyectar la vida de un grano de café: su origen en
África, su paso por Yemen, su salto a Europa, la travesía al Caribe y,
finalmente, su llegada a un lugar como La Fábrica – Coffee & Cacao Factory,
donde territorio, comunidad y esencia se convierten en café de especialidad.
El telón se abre.
La primera escena nos lleva más de mil años atrás.