Las ciudades, como las
personas, crecen, cambian y evolucionan.
Las Terrenas está
viviendo uno de esos momentos.
La reciente decisión del
Ayuntamiento de iniciar la construcción de un nuevo cementerio municipal
responde a una necesidad real. El municipio ha crecido, la población ha
aumentado y las autoridades tienen la responsabilidad de planificar servicios
esenciales para las próximas décadas.
Por eso considero que
esta obra merece ser valorada.
No todas las inversiones públicas generan titulares espectaculares. Un cementerio no despierta la emoción de un hotel, una marina o un gran proyecto inmobiliario. Sin embargo, forma parte de la infraestructura básica que necesita una comunidad organizada para funcionar con dignidad y previsión.


