Hace algunos
años, mucho antes de que existiera Run Nagua, un grupo de amigos impulsó un
movimiento llamado Nagua Corre.
Muchos quizás
ya no lo recuerdan.
Otros formamos
parte de aquella experiencia que, lamentablemente, terminó desapareciendo
durante los años de pandemia.
Pero para mi
esposa y para mí, aquel grupo significó mucho más que salir a correr.
Allí
descubrimos que la actividad física iba mucho más allá de acumular kilómetros.
Comenzamos a comprender la importancia de la movilidad, la alimentación, la
recuperación, la biomecánica y el impacto que los hábitos diarios tienen sobre
nuestra salud.
Aquellos encuentros sembraron preguntas que con el tiempo nos llevaron a estudiar, investigar y ver el ejercicio desde una perspectiva mucho más profunda.
Fue allí donde
comenzamos a entender que el running no es simplemente ponerse unos tenis y
salir a correr.
Es educación.
Es
conocimiento.
Es salud.
Por eso, al
observar el crecimiento que está teniendo Run Nagua, lo primero que quiero
expresar es mi respeto y reconocimiento hacia quienes han decidido invertir su
tiempo para motivar a otros a moverse.
En una época
donde el sedentarismo avanza silenciosamente, donde la obesidad, la diabetes,
la hipertensión y la ansiedad afectan cada vez a más personas, ver a jóvenes y
adultos reunirse para hacer actividad física merece ser aplaudido.
Nagua necesita
más iniciativas como esta.
Y eso hay que
decirlo sin reservas.
También merece
reconocimiento el trabajo que viene realizando Thom Rosario.
Porque levantar
una comunidad deportiva no consiste únicamente en convocar personas para una
fotografía o una actividad ocasional. Requiere constancia, organización, sacrificio
y la capacidad de mantener vivo el entusiasmo de quienes participan.
Quienes hemos
estado involucrados en proyectos comunitarios sabemos que liderar
voluntariamente no siempre es fácil.
Por eso resulta
justo reconocer el esfuerzo que Thom y su equipo están realizando para crear
espacios donde las personas puedan encontrarse, compartir y mejorar su salud.
Como nagüeros
debemos sentirnos orgullosos cuando vemos a ciudadanos aportar positivamente al
desarrollo humano de nuestro municipio.
Y Run Nagua es
un buen ejemplo de ello.
También valoro
que los organizadores transmitan un mensaje correcto desde el punto de vista
motivacional.
Ellos mismos lo
expresan claramente:
"No
importa si corres un kilómetro o diez kilómetros. Lo importante es
comenzar."
Y tienen razón.
Porque toda
transformación inicia con un primer paso.
Sin embargo,
existe una conversación que merece acompañar esa motivación.
Una
conversación sobre educación.
Porque correr
parece sencillo.
Todos sabemos
correr.
Pero no todos
sabemos correr correctamente.
Y ahí es donde
muchas personas se equivocan.
Una persona con
sobrepeso no corre igual que una persona con un peso saludable.
Una persona
sedentaria no debe comenzar igual que alguien que lleva años entrenando.
Una persona con
mala biomecánica, inflamación crónica, limitaciones de movilidad o debilidad
muscular necesita una progresión diferente.
Incluso una
persona que va al gimnasio varias veces por semana puede descubrir que tiene
poca capacidad para caminar largas distancias o mantener un esfuerzo
cardiovascular sostenido.
El cuerpo
necesita adaptación.
Y esa
adaptación requiere tiempo.
Por eso el
running va mucho más allá de la motivación.
La motivación
te ayuda a comenzar.
El conocimiento
te permite continuar.
Y este punto
adquiere aún más importancia cuando pensamos en el escenario donde muchas
personas están iniciando.
El Malecón de
Nagua cuando se finalice, será un lugar espectacular para entrenar.
Pero hoy
presenta desafíos.
Gran parte de
sus superficies son irregulares, con zonas de caliche, desniveles y condiciones
que pueden aumentar el impacto sobre tobillos, rodillas, caderas y espalda
cuando una persona no posee la técnica adecuada o no ha desarrollado todavía
una base física suficiente.
No se trata de
generar miedo.
Se trata de
generar conciencia.
Porque las
lesiones no suelen aparecer el primer día.
Aparecen
después de semanas o meses acumulando pequeños errores.
Y muchas veces
terminan alejando de la actividad física a personas que habían encontrado una
nueva motivación para transformar sus vidas.
Por eso quizás
el próximo gran paso para Run Nagua no sea únicamente aumentar la cantidad de
participantes.
Quizás sea
convertirse también en una comunidad de aprendizaje.
Una comunidad
donde se hable de técnica de carrera.
De movilidad.
De
fortalecimiento.
De
recuperación.
De nutrición.
De prevención
de lesiones.
De salud
metabólica.
Y de tendencias
modernas de entrenamiento, incluyendo enfoques como el Natural Running, que han
despertado interés entre corredores de todo el mundo por su énfasis en la
biomecánica, la eficiencia del movimiento y el respeto por el diseño natural
del cuerpo humano.
No porque
exista una única forma correcta de correr.
Sino porque
siempre existe una mejor manera de aprender.
Y mientras más
conocimiento tenga una comunidad, más personas podrán disfrutar del running
durante años.
También creo
que es importante recordar algo.
Los movimientos
deportivos crecen más fuertes cuando conocen su historia.
Run Nagua
representa una nueva etapa.
Pero también
forma parte de una trayectoria construida por corredores, entrenadores, atletas
y promotores deportivos que durante años han aportado al desarrollo de la
actividad física en nuestro municipio.
Reconocer ese
legado no resta mérito a quienes hoy lideran este proyecto.
Al contrario.
Les permite
construir sobre bases más sólidas.
Por eso este
artículo no es una crítica.
Es una
felicitación.
Felicitaciones
a Thom Rosario y a todos los que están trabajando para que más personas se
levanten temprano, salgan de sus casas y descubran una mejor versión de sí
mismos.
Y al mismo
tiempo, una invitación.
Sigamos
corriendo.
Sigamos
creciendo.
Pero sigamos
aprendiendo también.
Porque los
kilómetros se acumulan en las piernas.
Pero los
hábitos se construyen en la mente.
Y si Run Nagua
logra combinar entusiasmo, educación y comunidad, quizás dentro de algunos años
no estaremos hablando solamente de un grupo de corredores.
Estaremos
hablando de una generación que decidió cambiar su futuro paso a paso.
Escribe desde una mirada que integra fe, comunicación y cultura, abordando temas espirituales con profundidad humana y criterio contemporáneo.
La mejor información muchas veces nace de una conversación con la comunidad. Si conoce una situación que merece ser investigada, una historia inspiradora o desea compartir una iniciativa empresarial, puede escribirme por WhatsApp al 809-584-1220. Solo mensajes de texto y asuntos de carácter profesional.

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